Mallas metálicas: tipos y usos en construcción y herrería
Construcción y Estructuras3 min de lectura

Mallas metálicas: tipos y usos en construcción y herrería

Mallas metálicas: tipos y usos en construcción y herrería Una "Malla" es un término que agrupa productos bastante distintos entre sí: no es lo mismo una malla pensada para reforzar hormigón que una pensada para un cerramiento o una reja. Conocer las diferencias ayuda a pedir el material correcto para cada etapa de la obra. Malla de construcción (electrosoldada) Es una malla formada por varillas de acero soldadas entre sí en forma de cuadrícula, pensada específicamente para el refuerzo de hormigón. Se usa en losas, contrapisos, veredas y cimentaciones, donde su función es absorber los esfuerzos de tracción que el hormigón por sí solo no puede resistir. Un detalle clave de esta malla (conocida también como malla Sima) es que está hecha con varillas aletadas, es decir, con relieve en la superficie en lugar de ser lisas. Ese relieve es lo que permite una buena adherencia mecánica con el hormigón: la varilla queda "trabada" dentro de la masa de hormigón, y no simplemente apoyada, lo que es indispensable cuando se trata de una malla estructural pensada para soportar carga. La resistencia de la malla depende del diámetro de sus varillas y de la separación entre ellas, por eso conviene definir el uso (losa, contrapiso, refuerzo estructural) antes de elegir la variante, ya que no todas las mallas de construcción están pensadas para la misma carga. Malla Jobs Es una malla más liviana, hecha con varillas lisas (sin el relieve de la malla de construcción), ya que su finalidad no es la de armar losas ni reforzar hormigón. Su uso es más versátil: se aplica tanto en obra civil menor (revoques, cerramientos livianos) como en usos industriales, donde se necesita una malla resistente pero sin la función de adherencia al hormigón que sí exige una malla estructural. Es una buena opción cuando la malla de construcción es "de más" para lo que se necesita, tanto en costo como en función. Metal desplegado A diferencia de las dos anteriores, el metal desplegado no tiene soldaduras: se fabrica cortando y estirando una única plancha de acero, lo que genera una malla continua y rígida en una sola pieza. Esta característica lo hace especialmente resistente y versátil. Sus usos más comunes son bien distintos a los de una malla de refuerzo: Rejas y cerramientos, donde combina seguridad con buena ventilación visual. Escalones industriales, por su superficie antideslizante natural. Barandas y mobiliario urbano. Pisos técnicos y pasarelas, donde se necesita resistencia sin perder paso de aire y luz. Se fabrica en distintos calibres y tamaños de rombo, por lo que conviene definir si prioriza la resistencia mecánica o la estética y ventilación antes de elegir la variante. Cómo elegir entre las tres Necesidad Malla más adecuada Reforzar una losa, contrapiso o cimentación Malla de construcción Cerramiento liviano o refuerzo industrial menor Malla Jobs Reja, escalón, baranda o piso técnico Metal desplegado La confusión más frecuente es pedir "una malla" sin especificar el uso: como cada tipo responde a una función estructural distinta, el resultado final (resistencia, terminación, costo) puede variar mucho según cuál se elija. Si tenés dudas sobre qué malla corresponde a tu proyecto, contanos el uso que le vas a dar (refuerzo de hormigón, cerramiento o reja) y te orientamos sobre la variante y medida más adecuada.