El corte por pantógrafo resulta especialmente útil cuando se necesitan piezas de acero con espesores elevados, medidas específicas o geometrías que deben reproducirse con consistencia. Antes de iniciar el trabajo es importante definir material, espesor, dimensiones y cantidad de unidades y, cuando la pieza lo requiera, contar con un plano o croquis que indique su forma final.
Una vez realizado el corte, determinadas piezas pueden continuar su proceso de fabricación mediante el plegado de chapa a medida o el cilindrado de chapa, según la geometría y las características finales del proyecto.